La gran popularidad que en tan sólo cuatro temporadas y noventa capítulos alcanzó El coche fantástico llevó a unos cuantos productores televisivos a tratar de repetir su éxito a base de burdas imitaciones. Así que no es de extrañar que después de que Kitt y Michael Knight pusieran fin a sus aventuras, ya fuera por vacaciones o definitivamente, la televisión se llenara de todo tipo de medios de transporte convenientemente modificados para tratar de ocupar el enorme hueco que el mítico Pontiac Trans Am de 1982 había dejado en nuestros corazones.

Uno de esos infructuosos intentos fue El halcón callejero, una suerte de moto supersónica experimental pilotada por un misterioso personaje, con la que la policía pretendía acabar con el mundo del crimen. Sin embargo, los 13 episodios de la serie atestiguan que el proyecto no llegó a buen puerto, lo que explica el hecho de que apenas sea capaz de recordar algo más que las caras sueltas de sus protagonistas y su pegajosa sintonía.

Buen intento, Halcón “chatarrero”, pero seguimos queriendo conducir a Kitt.

El Halcón callejero, Créditos de apertura, 1985.

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