“Perdona es que yo caminaba por aquí
Y en tu alcoba vi la luz
Perdona mi actitud quizá debí llamar
Y no presentarme así
Perdona la ocasión así lo decidió
Y de vuelta estoy aquí
Creo que me equivoqué
Que bella que te ves
Ya no puedo seguir”

Cualquier persona que viviese en España entre 1989 y 1990 y tuviese un mínimo de conocimiento, reconocerá el texto que antecede a estas líneas. Se trata de la primera estrofa de la canción que marcaba el inicio de Cristal, telenovela venezolana de 1985 que a finales de la década se convirtió en un auténtico fenómeno social en este lado del Atlántico y que, aunque no fue el primer culebrón que llegó de hispanoamérica, marcó el inicio de una tendencia televisiva que triunfó durante más de una década.

De los polvos de la imposible historia de amor  entre la pobre modelo huérfana y el hijastro de la poderosa propietaria de una empresa de moda surgieron muchos lodos. La mayoría, todo sea dicho de paso, con la misma escasa calidad artística.

Cristal, Créditos de apertura, 1985.

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