Ahora que estamos estrenando papa, no se me ocurre un mejor tema para traer a este proyecto que la serie australiana que en 1985 conmocionaba a una España todavía muy influida por la Iglesia Católica Apostólica y Romana, a la vez que convertía en todo un sex-symbol –prohibido y pecaminoso— a su protagonista.

El pájaro espino, la historia de amor protagonizada por el ambicioso padre Ralph de Bricassart, encarnado por Richard Chamberlain, estaba destinada a no pasar desapercibida en la España de mitad de los 80, aunque es más que posible que los que éramos niños en aquella época no entendiésemos nada de lo que allí se contaba. Si es que nos dejaban verla, que esa es otra.

Y, por supuesto, desapercibida no pasó. La prueba es que casi 30 años después, su recuerdo continúa, nítido y tan escandaloso como el primer día, aferrado a la memoria colectiva.

El pájaro espino, Capítulo 1, 1983.

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