En la década de los 80 no todo fue cine, música y televisión. Los libros —de todo tipo— desempeñaron también un importante papel a lo largo de mi infancia. De algunos de ellos, hablaremos por aquí en los próximos meses. Sin embargo, he decidido empezar con uno que no estaba destinado a mí, sino a uno de mis hermanos.

Las mil primeras palabras

Las mil primeras palabras era un libro ilustrado en el que, mediante una serie de escenas de la vida cotidiana, los niños —mi hermano en este caso— iban aprendiendo a leer algunas de las palabras que usaban en su día a día. El premio por reconocerlas todas era buscar un pequeño patito que se escondía en cada una de las escenas que ilustraban el libro.

Más de 25 años después, todavía recuerdo con mucho cariño las numerosas noches que pasamos con este libro —ya ven lo hecho polvo que está— intentando localizar el dichoso pato. A continuación, les dejo un par de ejemplos. Por si quieren practicar, más que nada.

Las mil primeras palabras
.
Las mil primeras palabras

Anuncios