Que levante la mano quien no recuerde las entrañables y edificantes aventuras vividas por David el Gnomo junto a su mujer Lisa y el zorro Swift, mientras recorría el bosque curando a toda clase de animales, salvando la naturaleza y escapando de los torpes trolls que pretendían capturarlo, gracias a las múltiples habilidades que enumera en la canción que abría cada capítulo.

Pocas series se hacen hoy en día que fomenten valores entre los niños, pero ninguna llega al punto de esta. Lástima que David y Lisa (atención, spoiler) finalizaran la serie convirtiéndose en árboles y, por tanto, pasando a mejor vida. Ya sé que me dirán que luego vinieron otros a tomarle el relevo. Sí, pero no era lo mismo. Segundas partes jamás fueron buenas. Al menos, en lo que a gnomos siete veces más fuerte que tú se refiere.

David el Gnomo, Créditos de apertura, 1985.

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