En los años 80, hablar de un ángel y televisión era sinónimo de un encasillado —aunque eso fue ya en los 90— Michael Landon y su eterno personaje de una serie que sólo recuerdo por la banda sonora de sus inolvidables créditos de apertura. Por eso y porque jamás fui capaz de ver un episodio completo sin caer dormido, posiblemente a causa de la mezcla entre la lentitud de la serie y su exceso de azúcar. En cualquier caso, las aventuras de este ángel en busca de sus alas que, junto a un simple mortal, recorría los Estados Unidos en una autopista hacia el cielo forma parte de la historia de la televisión. Y con todo merecimiento.

Autopista hacia el cielo, Créditos de apertura, 1984-1989.

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