En muchas ocasiones, la memoria nos juega malas pasadas. Eso es lo que me ocurre con el recuerdo de la primera vez que vi la película Doce hombres sin piedad, una cinta que me impactó profundamente y que, posiblemente, anidó en mi subconsciente ayudando a que, llegado el momento, me decidiera a estudiar Derecho. Algo a lo que, sin duda, la serie Turno de oficio no contribuyó.

Mi mente siempre pensó que la película se emitió dentro del programa La clave y que, tras ella, hubo un coloquio que solo consiguió que me quedara dormido. Sin embargo, sé fehacientemente que no fue así. Es decir, la película y el coloquio existieron, pero es imposible que el programa fuera La clave, porque cuando la vi —probablemente la noche de un viernes en casa de mi Abuela—, el programa ya no estaba en emisión. Según Wikipedia, acabó en 1985 y mi Abuela no se mudó a esa casa hasta bien entrado 1987.

Imagino que sería cualquier otro programa de Televisión Española en el que, tal vez, igual sólo hablaban de cine, pero el caso es que durante mucho tiempo creí que era otro. Un mérito, sin duda, del mítico espacio dirigido por José Luis Balbín y de su inquietante sintonía.

La clave, Sintonía, 1976-1985.

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