Estrenado en España en la Nochevieja de 1983 —en Estados Unidos fue el 2 de diciembre—, el videoclip de Thriller, con una duración de casi 14 minutos, marcó un antes y un después en la forma de producir este tipo de piezas musicales y convirtió este mítico tema de Michael Jackson en un éxito instantáneo. Entre quienes éramos niños en esa época generó algo parecido a una relación de atracción-repulsión. Fascinaba y aterrorizaba casi a partes iguales.

De hecho, mi hermano, que hoy cumple taytantos años, me confesaba ayer que de niño este vídeo siempre le dio bastante miedito. Sin embargo, hace unas semanas volvimos a verlo con mi primo de nueve años y lo único que nos dio —y a los tres— fue risa. Está visto que —paradójicamente— hasta los muertos vivientes envejecen mal. La canción, en cambio, no. Faltaría más.

Michael Jackson, Thriller, 1983.

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