Los años 80 fueron la década de las hombreras, las ropas estrafalarias y los pelos cardados, engominados y encrestados. Y para lograr que ese peinado de moda fuese duradero, nada mejor que esculpir tus cabellos con Studio Line, la línea más gamberra de L’Oréal. Y, por supuesto, del machacón jingle publicitario de su anuncio que, rodado como si fuese un videoclip de la época, aún no hemos podido olvidar. Por desgracia.

L’Oréal, Studio Line, 1987.

Anuncios