Tal día como hoy, pero veintiún años atrás, se inauguraban los Juegos Olímpicos de Barcelona, ciudad que había visitado apenas un mes antes en mi viaje de fin de curso, mientras se encontraba en plena efervescencia intentando rematar las últimas obras preolímpicas. Recuerdo que vi la ceremonia de inauguración en casa de mi abuela, ya que ese día —igual que hoy— mis padres conmemoran su aniversario de boda y habían salido a celebrarlo. Quizá por ello, debería poner alguna imagen de esas que se nos quedaron grabadas, como la del arquero Antonio Rebollo disparando la flecha que prendería la llama olímpica en el pebetero. Pero todo eso ocurrió en 1992 y se escapa de la década que pretende abarcar este blog.

Así que lo que haré será compartir otro emocionante momento, ocurrido en octubre de 1988 y que, por desgracia, no pudo revivirse en esa ceremonia. Se trata del estreno de Barcelona, tema que interpretaban a dúo la soprano Montserrat Caballé y el cantante Freddie Mercury. El fallecimiento de este último, menos de un año antes del comienzo de los Juegos, nos privó de volver a verlos actuar juntos. A cambio tuvimos que sufrir todo ese verano con la versión rumbera con la que Los Manolos destrozaron Amigos para siempre, el otro tema que, tras ser interpretado por Sarah Brightman y José Carreras en la ceremonia de clausura, pasó a la historia de los históricos Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Montserrat Caballé y Freddie Mercury, Barcelona, 1988.

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