Corazones con nombres o iniciales en su interior y atravesados por una flecha han sido siempre declaraciones públicas de amor incontestables. Por eso, la actitud del protagonista de la canción de Radio Futura siempre me pareció algo esquizofrénica. Mientras coquetea e internamente se reconoce que le gusta ver su nombre junto al de ella en un corazón, amenaza a la chica con una paliza por haberlo escrito. Como si el amor pudiera esconderse. Cosas de niños.

Radio Futura, Corazón de tiza, 1990.

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