Posiblemente las historias protagonizadas por el doctor Harry Weston, un pediatra viudo de Florida, y sus dos hijas nunca fueran tan famosas como las de las cuatro mujeres que, se suponía, vivían a su lado. Y es que, aunque Nido vacío fuera planteada como un spin off de Las chicas de oro e, incluso, la cáustica Sophia se paseara por la casa que compartían Weston y una de sus hijas, recién divorciada, mucho me temo que esta serie jamás llegará a ocupar en el imaginario colectivo un lugar tan elevado como el que ocupa su predecesora.

Y, sin embargo, yo, aún a riesgo de que mi prodigiosa memoria para conocimientos inútiles™ me traicione, la recuerdo, muy borrosa, cada viernes de finales de los 80 o principios de los 90, en antena justo después de que acabara la emisión de Pero ¿esto qué es?, un programa del que, por cierto, aún no hemos hablado, a pesar de que fuera escenario de las primeras andanzas televisivas de Los Morancos, Cruz y Raya o Pepe Viyuela. Y de traer a Carlos Mata a España, que todo no iba a ser, ejem, bueno. Pero eso, mejor para otro día. Siempre que me apetezca recordarlo, claro.

Nido vacío, Créditos de apertura, 1988-1995.

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