Hace un par de semanas, mientras preparaba mi actual escapada londinense, me di cuenta de que, a pesar de que hace algún tiempo nombré a Freddie Mercury de pasada, aún no había dedicado ninguna entrada a recordar a Queen, un conjunto que, sin ningún género de dudas, no sólo se ha ganado su lugar en la historia de la música, sino en nuestra memoria colectiva.

Con la intención de reparar cuanto antes este terrible despiste, me puse a pensar cuál de sus muchas inolvidables canciones rescataría en esta primera —porque espero que haya tiempo para más— anotación. Tras sopesarlo mucho, llegué a la conclusión de que tenía que ser aquella en cuyo vídeo musical en el que Freddie Mercury se convertía en una ama de casa que, cual chacha con bigote, se quejaba de su vida esclavizante mientras se dedicaba a limpiar la casa ante la total indiferencia de su familia.

Sé que parece —en el fondo lo es— la decisión más predecible, pero es que al hablar de Queen, siempre pensamos en esta canción y, concretamente, en la escena de la aspiradora y, al fin y al cabo, de eso se trata. No en vano esto es una bitácora de recuerdos.

Queen, I want to break free, 1984.

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