Aunque estoy seguro de que contribuyó a aumentar las vocaciones jurídicas y a la vez a desencantar a muchos estudiantes de Derecho cuando descubrieron que los juicios en España en nada se parecían a los que cada semana podían verse en el programa, Tribunal Popular fue todo un fenómeno social en el momento de su emisión.

Emitido en simultáneo por Televisión Española y Radio Nacional, el programa no sólo sirvió para lanzar a la fama abogado defensor y fiscal —Ricardo Fernández Deu y Javier Nart, respectivamente—, sino que generó numerosas polémicas y debates al analizar —enjuiciar, podríamos decir sin temor a equivocarnos— diferentes temas de actualidad a través de la mecánica de un juicio que culminaba con la emisión de un veredicto por parte de un jurado formado por doce individuos anónimos.

Para mí, además de un entretenimiento —ya en esa época me picaba algo el Derecho y me encantaba ver las ácidas discusiones entre defensor y fiscal—, siempre fue el programa que, cuando estaba en casa de mis abuelos, se escuchaba siempre un par de segundos antes por la radio que por la televisión. Como para no volverse locos.

Tribunal Popular, Cabecera y fragmento, 1989-1991.

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