“Vuelve la Navidad,
Atrás quedó la distancia.
Y una madre con nostalgia
Recuerda su felicidad.

Vuelve, vuelve,
Vuelve a casa,
Al hogar”

Durante muchos años, en España la Navidad no empezaba hasta que los turrones de El Almendro no hacían su aparición en la pequeña pantalla. Su historia, no por repetitiva —pues, aunque cambiaban los personajes, cada año era la misma—, dejaba de emocionar a los espectadores. Tanto que, aún hoy, todavía seguimos diciendo eso de que somos como El Almendro cuando volvemos a casa por Navidad.

Eso sí, a la tercera repetición, este anuncio —casi el más emotivo que recuerdo, no en vano madre no hay más que una— ya comienza a ser cansino.

Turrones El Almendro, Vuelve a casa por Navidad, 1987.

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