Si existen dos anuncios de colonias masculinas de los años 80 que han alcanzado la calificación de míticos y, por tanto, no necesitan presentación, uno es el de Brummel —imposible de localizar— y su «mejor cuanto más cerca» porque «en las distancias cortas es donde una colonia de hombre se la juega», acompañado de un sugerente saxofón.

El otro, por supuesto, es el protagonizado por una despampanante señora que, a lomos de una moto, se baja la cremallera de su mono de cuero mientras nos informa de que busca «a un hombre llamado Jaq’s». Aunque yo recordaba mejor la versión en la que el mono era de color negro y el mensaje se reducía a un simple «Busco a Jaq’s», me atrevo a asegurar que ninguno de los dos anuncios necesita presentación, porque aún no los hemos olvidado.

Lo aseguro sin temor a equivocarme, que para eso tengo un par de buenas razones. De sociología y resortes publicitarios, se entiende.

Jaq’s, Busco a un hombre llamado Jaq’s, 1986.

Anuncios