La Navidad de 1984 fue un tanto extraña. Al menos, eso es lo que me dicen los recuerdos de un niño a punto de cumplir seis años, que disfrutó con cierto asombro de una programación matinal especial en la primera cadena de Televisión Española entre los días 24 de diciembre y 4 o 5 de enero, algo no sólo impensable sino también imposible en la época actual.

El protagonista de esta programación navideña era Mazapán, un programa plagado de todo tipo de secciones destinadas a entretener a los más pequeños de la casa en una época en la que su único pensamiento se esfuerza en analizar lo lento que pasa el tiempo cuando tu único deseo es que el Día de Reyes llegue cuanto antes. Según cuentan algunas crónicas tan nostálgicas como este blog, durante el programa, que estaba presentado por Torrebruno y Teresa Rabal, cada día se emitía un largometraje japonés de animación, en lo que, sin duda, constituye otra rareza más de la televisión de aquella época.

«Veo veo» y «Can-can» de Teresa Rabal

«Veo veo» y «Can-Can». Parece que los éxitos de Teresa Rabal iban de repetir palabras.

Sin embargo, mi único recuerdo de ese programa consiste en ver a Teresa Rabal en medio de un escenario de aspecto circense y actitud completamente histriónica, cantando en rigurosa playback canciones como Chincha Rabiña, La escalera de mi casa, Me pongo de pie, De oca a oca, o su particular y archiconocida —al menos en aquella época— versión del Can-Can. Un recuerdo probablemente reforzado por las dos cintas de casete que anteceden este párrafo y que, tal y como demuestra la fotografía, tomada hace apenas dos semanas, aún conservo en perfecto estado de revista.

Pura nostalgia infantil y navideña.

TVE, Mazapán (programa completo), 1984-1985.

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