Los años 80 enfilaban su recta final cuando Pippin, una adorable perra a la que su dueño, abducido por los rayos catódicos que emitía su televisor, ignoraba, se ganó la simpatía y el cariño de toda España al protagonizar una campaña de Televisión Española que buscaba enseñar a consumir contenidos audiovisuales con moderación. En ella, harta de que su joven dueño no le haga el menor caso y presa de una honda —y contagiosa— tristeza, Pippin decide hacer la maleta y marcharse de casa.

Y es que, tal y como decía el recordado Constantino Romero en uno de los dos anuncios que integraban la parte de esta iniciativa dirigida a los más jóvenes de la casa, «Si tu mejor amigo ya no quiere estar contigo, ¿no será que ves demasiado la televisión?». Una campaña que, desgraciadamente, hoy sería prácticamente imposible de desarrollar.

Por cierto, el éxito de Pippin fue tan grande que esa Navidad protagonizó otro anuncio institucional con el que TVE felicitó las fiestas a sus espectadores y en el que, al fin, recuperaba la alegría. Como verán, nada que ver con el odioso Pancho de la Primitiva.

TVE, Maleta (Aprenda a usar la televisión), 1988.

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