«¿Y mi kimono?. «Está sucio. Mañana te lo lavaré». Estas dos —en realidad tres— frases bastan y sobran para evocar uno de los muchos anuncios más recordados de los años 80. ¿O es que hay alguien que, a estas alturas, no sepa que Wipp Express «lava casi sin frotar la suciedad que no puede esperar»?

Pues eso, que ahora la suciedad está en el agua.

Wipp Express, «¿Y mi kimono?», c. 1987.

Anuncios