Uno de los grandes puntos de tensión de Dinastía fueron las constantes peleas entre la sosa Krystle (Linda Evans) y la pérfida Alexis (Joan Collins), secuencias irrenunciables en cada capítulo desde que la última irrumpiera en el ostentoso culebrón petrolero en el último episodio de la primera temporada.

Los enfrentamientos entre ambos personajes fueron tantos y tan sonados que acabaron creando una tradición y acuñando su propia denominación: peleas de gatas. Luchas de las que ambas solían salir trasquiladas y abroncadas por Blake Carrington y que hoy nos provocan más de una carcajada. Sin embargo, en los excesivos 80 de hombreras y lentejuelas, eran esperadas y seguidas con auténtica devoción. Cuentan por ahí que la pelea en el estanque fue uno de los mayores picos de audiencia que alcanzó la serie en toda su historia.

Sinceramente, no me extraña.

Dinastía, Pelea en el estanque, 1983.

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